“Una bebida llamada soledad” de José Luis López Amigo

“Una bebida llamada soledad” de José Luis López Amigo


Título: Una bebida llamada soledad

Autor: José Luis López Amigo

Editorial: Sial-Pigmalión

Premio Sial-Pigmalión de Narrativa 2016

Sinopsis: Una bebida llamada soledad es mucho más que un homenaje a la canción que la inspira, El hombre del piano (The piano man) de Billy Joel. La novela es un homenaje a una ciudad, Madrid, a la evolución de su sociedad, desde la movida madrileña a los tiempos actuales, a un barrio, Huertas, y sobre todo, es un homenaje a unos personajes que son unos perdedores, como todos los grandes héroes de la literatura española. La obra pertenece a ese género de novelas en las que el autor deja al lector la elección de qué tipo de narración está leyendo. Unos decidirán que están ante una trama de suspense, mientras otros lo leerán como una historia de amor. Pero, ante todo, lo que el lector tendrá delante de sus ojos es la historia de unos personajes que viven en la ciudad de Madrid, vencidos por los acontecimientos de una sociedad que ha generado que en la época de las comunicaciones el sentimiento más intenso sea el de la soledad.

(Extraída de la página web del autor http://www.jllamigo.com/bibliografia/)

Opinión: Es complicado hacer una reseña sobre un autor que conoces. Siempre intento no caer en la posible subjetividad que puede aparecer a la hora de recomendar un libro y, hasta ahora, creo que lo he conseguido. En esta ocasión tengo sobradas razones para recomendaros la lectura de “Una bebida llamada soledad” de José Luis López Amigo por muchas razones. Además de que siempre vale la pena darle una oportunidad a un autor de nuestro país, la trayectoria de López Amigo ya comienza a ser más que reseñable. Comenzó su andadura literaria de forma arriesgada. No todo el mundo se atrevería a debutar con una novela policíaca tan intensa y rompedora como “Dama ardiente”. A partir de ese momento, hablamos del año 2013, López Amigo ha ido combinando cada año la publicación de sus obras de carácter más policíaco, intercalándolas con novelas de corte más personal. De esta forma, ya está creando un grupo de lectores muy amplio que aprecia en su obra muchos aspectos a ser tenidos en cuenta. Si bien, conviene destacarle como un hábil novelista de género negro por su “Dama ardiente” y su “Falso sueño”, primeras entregas de una trilogía policíaca de alto voltaje, hoy vamos a destacar una de esas novelas más íntimas. Estoy hablando de su último trabajo “Una bebida llamada soledad”.

“Una bebida llamada soledad” es una novela de personajes complejos, pero, sobre todo, es la historia de la ciudad de Madrid en diferentes planos temporales. El autor maneja como nadie estos cambios de ritmo y nos presenta una realidad que no está muy trabajada en la literatura de nuestro país, la vida nocturna de los años de la movida. En esta novela acompañaremos a diversos personajes que habitan un bar del centro de Madrid, seremos partícipes de sus vidas, sus miedos y sus esperanzas. Estaremos inmersos también en un país que comienza a cambiar y a modernizarse. Son en esos pequeños detalles en los que la novela de José Luis López Amigo da la talla. “Una bebida llamada soledad” es mucho más que una simple novela, es un análisis ameno y muy interesante de nuestro país en diferentes etapas. Para ello, el autor ha elegido a unos personajes de la famosa “clase media”, y los pone como ejemplo de como personas de origen humilde, pueden llegar a una gran ciudad y triunfar. Cabe destacar también que esta obra pone en relieve el hecho de que el autor conoce como nadie los resortes del género negro. Quizás en esta ocasión nos presenta una novela mucho más centrada en la psicología de los personajes, pero con ciertos toques del estilo literario “López Amigo” que tanto nos gustan a sus seguidores.

Son esos personajes el puntal a partir del cual se pueden empezar a glosar las virtudes de esta novela. La historia de Sebas podría haber sido la de cualquier allegado nuestro. La historia de su jefe, que le vende el bar tras su jubilación, también nos resultará familiar a cualquiera de nosotros. José Luis López Amigo es un maestro en retratar ese tipo de historias cotidianas. Su estilo literario ayuda mucho a sentir empatía hacia todos los personajes: los buenos y también los que actúan con cierto grado de maldad. Los diálogos son chispeantes y llenos de gracia, y las descripciones nos presentan detalles que, en un simple vistazo, podrían pasar desapercibidos por cualquier lector. En relación con el tema de los personajes, tengo que decir que otra de las cuestiones que más me ha gustado de “Una bebida llamada soledad” es lo bien que ha utilizado el autor el concepto de “novela coral”. Se podría pensar que Sebas es el que lleva la voz cantante de la novela, pero nada más lejos de la realidad. Cada personaje cumple su función en una trama que se dibuja de manera muy inteligente. La que sí destaca sobre todos ellos es la ciudad de Madrid, que preside de forma majestuosa la vida del resto de los personajes.

Si se analiza más detenidamente el estilo literario de José Luis López Amigo, habría que afirmar de manera rotunda que nos encontramos ante una voz más que potente del panorama novelístico de nuestro país. Como todos los autores que no se encuentran respaldados por un gran grupo editorial, López Amigo debe buscarse sus propias mañas para publicitar sus obras. Desde aquí, clamo en contra de esa cruel situación con la que el mercado editorial presiona a los autores. “Una bebida llamada soledad” no tiene nada que envidiar a cualquier novela negra nórdica, que tan de moda han estado en los últimos tiempos. Su autor ha sido capaz de jugar con los resortes de un género muy marcado y darle una vuelta de tuerca. Asimismo, su habilidad para dar apuntes sociológicos sobre una época muy marcada de nuestro pasado más reciente, le da un valor más a “Una bebida llamada soledad”. De hecho, una vez terminado este libro, cualquier lector se dará cuenta de que contiene diferentes tipos de lectura. Cada una de esas capas revelará las capacidades de un autor que hay que tener mucho en cuenta a partir de este momento.

Para concluir os dejo con un fragmento de la presentación de “Una bebida llamada soledad” en la que el propio autor desentraña algunos detalles sobre la obra que hoy os reseño. Por mi parte no queda mucho más que aportar a lo que ya he contado a lo largo de esta reseña. Estáis ante una novela con un ritmo hipnótico y endiablado. El estilo literario del autor es apurado, directo e incisivo. La trama de “Una bebida llamada soledad” os obligará a leer sin descanso hasta que llegue el final. Este es, en definitiva, uno de esos libros que crean lectores. ¡Corred hasta vuestra librería más próxima y haceros con un ejemplar de “Una bebida llamada soledad”! No os arrepentiréis.

Próxima reseña: “La hija de Cayetana” de Carmen Posadas (Ed. Espasa)

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