“Los huesos olvidados” de Antonio Rivero Taravillo

“Los huesos olvidados” de Antonio Rivero Taravillo


Título: Los huesos olvidados

Autor: Antonio Rivero Taravillo

Editorial: Espuela de Plata

Sinopsis: A finales de los años noventa del pasado siglo, una profesora española visita a Octavio Paz en México buscando información sobre quien fue amigo juvenil del poeta: su propio padre. En entrevistas con Paz y después con quien fue su primera mujer, Elena Garro, a las que añade las pesquisas que ella misma realiza e incluso elementos surgidos de su fabulación, va recomponiendo las huellas borradas de aquel militante de izquierdas, J. Bosch, que expulsado del país azteca marchó a España, desde donde llegó a sus antiguos camaradas la noticia de que había muerto en el frente de Aragón durante la Guerra Civil. ¿O no fue así? En la Barcelona de 1937 y durante la estancia allí del matrimonio Paz se desvelará ese misterio y comenzará otro, afectado por las luchas entre estalinistas y poumistas dentro del bando republicano. En Los huesos olvidados nos ofrece Antonio Rivero Taravillo una novela conmovedora sobre la memoria y las lealtades, sobre la decrepitud y la pujanza del idealismo juvenil, sobre la necesidad de rescatar y reconstruir la historia personal y la colectiva. Con puntos en común con “Homenaje a Cataluña” de George Orwell o “Enterrar a los muertos” de Ignacio Martínez de Pisón, narra desde la libertad de la ficción, y casi como una quête artúrica, un suceso real al que se refirió con asombro uno de sus protagonistas: el mismo Premio Nobel de Literatura de 1990, Octavio Paz, cuyo centenario se conmemora en 2014.

Opinión: Hoy os traigo otra reseña sobre la obra narrativa de Antonio Rivero Taravillo. Hace unas semanas os conté la fascinación que me produjo “Los fantasmas de Yeats” y que podéis comprobar en la entrada que os comento. En esta ocasión, me he retrotraído a la primera obra narrativa de este autor que se publicó hace tres años, y que me ha seguido pareciendo un libro de primer nivel. Si en “Los fantasmas de Yeats” nos encontrábamos ante una obra que evocaba una figura fantasmal y llena de misterios, en “Los huesos olvidados” nos encontramos con hechos históricos muy marcados por las luchas políticas y por la relación entre México y nuestro país. De entre toda la trama destaca la recreación de la figura de Octavio Paz que se nos aparece como un personaje lleno de matices y con un bagaje histórico y literario incuestionable.

“Los huesos olvidados” cuenta la historia de una profesoroa española que se marcha hasta México con la intención de entrevistarse con Octavio Paz para conocer más detalles sobre la relación entre su padre y éste. A partir de ese momento, comienza a desenredarse una madeja de misterios que nos lleva hasta el México de mitad del siglo XX, en el que Octavio Paz y J. Bosch trataron de luchar contra las injusticias que fue trayendo el nuevo tiempo que se comenzaba a avecinar. Las referencias políticas, además, trazan un perfil muy interesante de ambos hombres, al tratarse de militantes de izquierdas y pertenecientes al POUM. Todo eso y mucho más es lo que nos encontraremos en las páginas de “Los huesos olvidados”. Desde mi punto de vista, estamos ante una novela mucho más completa que “Los fantasmas de Yeats”. Si ya aquella daba buena muestra del saber hacer narrativo de Rivero Taravillo, “Los huesos olvidados” cuenta con una historia mucho más potente en su conjunto.

El estilo narrativo de Rivero Taravillo se asemeja en esta ocasión al de “Los fantasmas de Yeats”. No obstante, sí que es cierto que, si en aquella novela nos encontrábamos con partes más poéticas y llenas de imágenes literarias, “Los huesos olvidados” mantiene una línea concisa, directa y muy potente. De hecho, nos encontramos ante un libro que se desarrolla en apenas doscientas páginas y que, de haber caído en otras manos, se habría convertido en un mamotreto de cuatrocientas páginas plagado de referencias históricas. El hecho de que el autor se haya comedido a la hora de mostrar su conocimiento sobre la época es muy de agradecer. Me explico por si no hubiera quedado demasiado claro. “Los huesos olvidados” es un alarde de recreación histórica, pero en su justa medida. Al autor solo le han hecho falta un par de frases certeras para meternos de lleno en la historia. Yo a eso lo llamo saber hacer literario, ¿y vosotros?

Si analizamos los personajes de “Los huesos olvidados”, veremos que los principales son la hija de Bosch y Octavio Paz. La mujer de Octavio Paz queda relegada, en principio, a un segundo plano, que según vamos avanzando en la lectura podremos llegar a comprender. Asimismo, me ha resultado muy curiosa la recreación del padre de la protagonista, J. Bosch, que juega un papel muy importante a lo largo de la obra. Debido a que no lo llegó a conocer, nuestra guía a lo largo de las páginas de “Los huesos olvidados” nos ayudará a dibujar la esencia de este militante político de izquierdas que jugó un papel importante en dos países tan relacionados como México y España. Por si todo esto fuera poco, Rivero Taravillo nos da pistas para seguir indagando en una figura literaria de primer orden como es la del ensayista mexicano Octavio Paz. Sin duda, este es uno de los aciertos de la novela, puesto que nos deja la miel en los labios para seguir conociendo más sobre el autor de “El mono gramático”.

¿Por qué debéis leer “Los huesos olvidados”? Os daré unas razones muy breves que pretendo que sean de peso suficiente para convenceros. Es un libro de lectura ágil, con una trama interesante, nos presenta a figuras históricas y literarias de renombre de una forma claramente didáctica que hará las delicias a los lectores que busquen algo más que una simple obra de entretenimiento. ¿Alguien da más?

Para aquel que quiera conocer más detalles sobre el autor o sobre el proceso de creación de “Los huesos olvidados”, os dejo un vídeo en el que el autor interviene, invitado por el Instituto Cervantes de Dublín, durante el Festival Isla 2014. Os resultará muy interesante y no dudo de que, después de verlo, se multiplicarán las ganas de hincarle el diente a este libro y conocer las vicisitudes de J. Bosch y Octavio Paz. Yo, por mi parte, no tengo más que decir. Os lo recomiendo con fervor. No os arrepentiréis de su lectura.

Próxima reseña: “Elogio de la mala musa” de Rodrigo Argüello (Ed. Sial-Pigmalión)

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