“Estación Libertad” de Emilio Ruiz Barrachina

“Estación Libertad” de Emilio Ruiz Barrachina


Título: Estación libertad

Autor: Emilio Ruiz Barrachina

Editorial: La Esfera de los Libros

Sinopsis: Esta novela cuenta una de esas historias tan fascinantes y conmovedoras que solo puede provenir de la realidad: la aventura de tres hermanas gallegas que regentaban la humilde cantina de la estación de Ribadavia, en Orense, en los años cuarenta. Tres mujeres valientes que burlaron a las autoridades franquistas y a los agentes de la Gestapo para salvar la vida de cientos de refugiados que, gracias a ellas, lograron cruzar la frontera entre España y Portugal y partir rumbo a la libertad. Emilio Ruiz Barrachina narra con gran intensidad una historia emocionante ―basada en la vida de las hermanas Touza― que en breve será llevada a la gran pantalla.

(Extraída de la web de la editorial http://www.esferalibros.com/libro/estacion-libertad/)

Opinión: Creo que no somos conscientes del material novelístico que tenemos en cualquier época de la historia de nuestro país. Si se pregunta a cualquier persona que estudie español en otros países, nuestra historia es uno de los elementos que más llama la atención. De este hecho ya se han aprovechado numerosos cineastas para rodar películas memorables como La lengua de las mariposas, por ejemplo. Lo que muy pocas veces habíamos visto en la literatura de nuestro país es a un cineasta pasarse al terreno de la novela. Esto es sin duda un acontecimiento extraño, puesto que hay nombres en el cine español con una gran capacidad fabuladora y que podrían crear obras de gran calado. Uno de los que se ha atrevido a dar este paso es Emilio Ruiz Barrachina. El director madrileño ya había dado buenas muestras de su saber hacer con películas como El violín de piedra, en la que planteaba el problema de los pequeños pueblos que están a punto de desaparecer por falta de habitantes. Ahora ha dado el paso a la narrativa con una historia de marcado cariz cinematográfico como es Estación Libertad.

Estación Libertad cuenta la historia de unas hermanas gallegas que regentaban una taberna cercana a una estación de tren en un pequeño pueblo de Galicia en los año 40. Su principal labor fue ayudar a judíos que escapaban de las garras del régimen nazi para cruzar la frontera con Portugal y escapar de la GESTAPO. Esta novela, por tanto, se mueve en la frágil línea que divide la realidad y la ficción. Es, por este motivo, una historia que se queda en la mente de los lectores y que permite acudir a diferentes libros de historia para comprobar hasta qué punto fueron reales las historias que Barrachina nos está contando. Además, nos encontramos con una historia que pronto veremos en la gran pantalla, así que el recorrido de estas tres hermanas gallegas no va a ser corto. Cuenta, de hecho, con innumerables razones por las que puede convertirse en un éxito de público y de crítica. Estación Libertad habla sobre grandes temas de la humanidad: la vida, la muerte, la compasión, el amor y la libertad. Barrachina los engarza con una sabiduría narrativa de los profesionales de la narración. Por este motivo, no dudo en que nos encontramos con una de las historias de este curso literario.

El estilo literario con el que Barrachina adorna esta narración es directo, conciso y con ciertos tintes poéticos, que no imposibilitan la comprensión de los acontecimientos por parte del lector. Las páginas de Estación Libertad rezuman, asimismo, una investigación histórica cuidadosa y una cultura literaria muy de agradecer. Una vez terminada la lectura de esta novela, les aseguro que sentirán haberse trasladado a una época de la historia de nuestro país en la que los personajes jamás sabían a ciencia cierta lo que les iba a ocurrir. Otro de los aciertos de esta novela es que Barrachina no carga las tintas contra una situación política tan acusadamente problemática como la que teníamos en los años cuarenta. Nos cuenta la historia de esos refugiados judíos de una manera  objetiva y realista.

La estructura del libro es, por su parte, otro de los puntos más reseñables en el éxito definitivo de esta novela. Sus capítulos son cortos y van directos a la acción. Los fragmentos descriptivos son mínimos y completamente adecuados para situarnos con un par de pinceladas. Todo esto permite que los lectores se adecúen a una novela plagada de flashbacks excelentemente diseñados y de historias narradas desde varios puntos de vista diferentes. El diseño de la trama, asimismo, va in crescendo hasta llegar al giro definitivo final de la historia en el que volvemos a encontrarnos al personaje de Martin que, ya de mayor, en Ribadavia reencontrándose con sus convecinos de la niñez.

Es el personaje de Martin, desde mi punto de vista, el que lleva el peso de la acción porque actúa como catalizador y puente de la realidad del pueblo con la historia de los judíos que acudan a la Estación Libertad para que las tres hermanas gallegas les prestasen su ayuda. En ese sentido Estación Libertad parte de la premisa del bildungsroman, puesto que vamos a ver la madurez y el despertar al amor y a la conciencia de Martin en apenas unas doscientas páginas. No obstante, la pareja de judíos que va sorteando obstáculos desde la estación de tren alemana jugará una parte muy importante en el desarrollo de la novela. No les voy a desvelar más detalles. Atrévanse a adentrarse en las páginas de esta novela y conocerán su fascinante historia.

En resumen, nos encontramos con una novela que nos recuerda al cine clásico de los años cuarenta. Barrachina nos ha regalado una estupenda recreación histórica y unos personajes de carne y hueso que se mueven con un único objetivo: ayudar a sus semejantes y buscar la libertad en un tiempo en el que la historia de Europa era bastante negra. La verdad es que, una vez terminada la lectura de Estación Libertad, ardo en deseos de que se estrene su versión cinematográfica. De hecho, la editorial nos da un pequeño adelanto con unas imágenes de época que han incluído en el libro y que son una verdadera maravilla.

A modo de despedida, os dejo con un documental elaborado por el autor de Estación Libertad sobre la muerte de Federico García Lorca y que se titula “Lorca. El mar deja de moverse”. Os recomiendo que echéis un vistazo a su forma de narrar porque es magistral. Encontraréis, sin duda, muchas similitudes con la magnífica novela que hoy os acabamos de reseñar. No dudéis en ir a vuestra librería más próxima para haceros con un ejemplar. Estación Libertad es un libro precioso y muy bien editado, además. No obstante, a pesar de ser una obra breve, es muy intensa y nos deja a los lectores un regusto que perdurará durante mucho tiempo.

Próxima reseña: “Y la tierra se movió bajo ellos” de Iván Baeza (Ed. Playa de Ákaba)

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